viernes, octubre 14

Dormí ocho horas aproximadamente. Pero todavía quiero dormir más.
Ni siquiera quiero escribir, pero es necesario, porque si no escribo voy a morir.
Afuera hay un sol tremendo, pero no me animo a salir. Hace mucho calor y no quiero que los rayos irradien mi piel. Sólo quiero dormir.
Ya no es raro en mi sentir la tristeza pudriendo mi cuerpo por dentro. Sí, dije pudriendo. Eso da cuenta de mi terrible estado de ánimo.
Tengo pensamientos horribles. Todos dirigidos hacia mi. Todas mis ideas son como cuchillos afilados clavándose en mi cerebro. Y aún así sobrevivo, aún así estoy acá.
Ya no tengo más consciencia, necesito un respiro. Me tengo que ir.
No puedo afrontar las cosas sanamente.
Ya no se si tengo roto el corazón o si es mi alma la que está supurando.

martes, septiembre 20

¿Es verdad que todas mis cosas van a seguir estando en el mismo lugar cuando me vaya?
Me quiero ir, mi amor. De verdad. Te lo digo mientras te miro a tus enormes ojos verdes. Y es que siento que mis sentimientos nunca van a encajar en el rompecabezas que simboliza tu vida, tu mente, tus lados más oscuros. Aunque me prometas que la cantidad de amor que sentis por mi siempre va a ser el equivalente a lo que se tarda en ir a la luna en caracol, yo desconfío. Desconfío de vos, y de mi, porque ya tengo un largo historial y jamás busqué en el diccionario la palabra "amor". Pero yo no quiero irme sin darte un beso en la frente, ni sin que vos me lo des a mi.
Todavía me acuerdo de esa noche, en la que entraste con cara seria al salón, mientras yo rogaba terminar con mi angustiante y educada conversación con un pibe que jamás quise demasiado y vos siempre rechazaste. Me dirigí hacia vos sabiendo que ibas a decirme algo. Un "Me voy" salió de tu boca y un beso en mi frente salió de tus labios. Y yo supe que en ese momento iba a ser eternamente niña. Mitad tuya, mitad mía.
Y hay ciertas cosas que no se olvidan por más que pase el tiempo y los años caigan en el cuerpo como lo hacen gotas de agua en un vaso.
Y mientras los días corren me pregunto cuánto tiempo más voy a ser Alicia en el pais de las maravillas.
¿Ya te diste cuenta lo mucho que me cuesta esconder mi corazón infantil detras de un disfraz de mujer? ¿Ya te diste cuenta cuánto me cuesta no llorar cuando de tu boca no salen palabras hermosas dedicadas a mí?
Al lado tuyo me siento tonta. Una vez te lo dije. Es más, hasta te dije que cuando te miro a los ojos en mi panza siento mariposas. Y cuando me preguntaste por qué, te contesté: porque tu mirada es más profunda que el mar.
Y en serio. Lo es. Pero así como sólo se conoce el 1% de las profundidades del océano, yo conozco el mismo porcentaje de la profundidad de tus ojos.


viernes, agosto 19

Te amo. No sé ni cuando ni dónde mi cuerpo fue poseído por una energia tan clara como el sol y tan intensa como el agua que recorre el camino de tus pies a tu cabeza. Parte de ese trabajo lo habrán hecho tus ojos, siempre protagonistas del amanecer que amenaza mi amor.
Cuando no quede más nada en el mundo, y cuando se transforme en una inherte esfera gris, tus dos luceros verdes van a salvarme de caer en la oscuridad, porque ahora yo sé que merezco mirarlos cada mañana al despertar.
Y si algún dia me pierdo en el laberinto que conduce a la muerte, tus brazos van a protegerme de bajar al infierno, porque sé que ahora puedo tomar tus manos para dejar de hundirme.

Y no escribí más
porque bastante seguido me viene el miedo
de estar tan enamorada de alguien como vos.

miércoles, agosto 10

sincericidio II

Empecé a tomar vino blanco apenas llegué a casa, a las dos de la tarde. Es en estos momentos donde entiendo mi naturaleza melancólica, además de asombrarme de lo desquiciada que estoy con tan sólo 21 años de edad. Las ganas de escribir me brotan del cuerpo, porque se que si no lo hago, el tiempo va a seguir pasando inútilmente.
Hartmann dice que la felicidad de una persona depende de su capacidad de adaptación. ¿Adaptación a la "realidad"? Si, creo que habla de eso.
Bueno, Hartmann, en estos tiempos fui la síntesis a tu teoría, un sujeto más para tu tesis, (aunque hubiese deseado ser parte de la antítesis).
Me doy bronca por la poca capacidad que tengo de unir las frases mientras escribo. Creo que se debe a la forma en la que pienso: pensamiento tras pensamiento, uno pisándose por encima del otro. Me cuesta ser coherente con la realidad porque no hay nada que me guste más que volar y sentirme libre.

No veo la hora de que sean las tres y media y que Celeste me toque el timbre. "¿Y si se olvidó que ayer me dijo que iba a venir?" Pienso mientras escribo. Bueno, en ese caso me tomaré un cuarto más de la botella y me iré a hacer otras cosas. No, no puedo escribir, me cuesta muchísimo. No puedo ordenar las ideas en mi cabeza. Bueno, está bien, no es que no puedo, no quiero. Aunque tampoco estoy segura de que no quiera, de hecho, pienso que uno debe reconocer sus propias limitaciones. Bueno, acá yo veo un bloqueo, un límite. 

"Salgo y voy" me escribió. "Gracias" le quise contestar, pero me abstuve, ya que originalmente la razón de la visita tenía que ver con su tristeza y no con la mía. Lamento la sinceridad, pero creo que yo la necesito más que ella a mí. Si ella viera el estado deplorable en el que me encuentro ahora, me daría un abrazo y me reprocharía el hecho de que yo esté tomando esta bebida a estas horas. Si, bueno, quizás ya no me engaño más y en mi soledad hago todas las cosas que no debo hacer cuando estoy acompañada.

Hace días que estoy escuchando Chavela Vargas. Hace días que lloro un poco y me vuelvo a recomponer. Hace meses que voy y vengo, como un barco que va y viene del puerto. La diferencia entre ese barco y yo, es que éste llega a destino cada vez que decide regresar, pero yo... yo me quedo naufragando días enteros en el medio del océano. Y este naufragio aparece siempre en la vuelta a casa, cuando me encuentro en el colectivo. Es por ésta razón que llevo un libro en la mochila, pero a veces no puedo evitar el malviaje. Y por eso vuelvo. Siempre vuelvo a esa puta pausa.
Quizás me olvide de respirar. Si, de seguro me olvido muchas cosas mientras estoy en ese estado vegetativo, similar al de una ameba. Porque además de ir y volver naufragando, me hundo en la culpa, en el miedo y en la nostalgia. Já, creo que no existe cóctel más venenoso para arruinarse la existencia en un dia de sol, o en un dia nublado. Dá lo mismo.

Vi mi reflejo en el espejo y pensé en cuanto tiempo faltará para que mi cutis pierda el estado que tiene actualmente. Hoy es muy suave, realmente muy bello. Pero si sigo tomando vino y fumando tabaco, ¿Cuánto tiempo faltará para que quedé arruinado?.
(Yo y mis maldita costumbre de mirar siempre al final del camino. No puedo con mi propia ansiedad).

Ya termino. Eso es lo que quiero. Y volveré, cuando mi angustia por existir sea tan grande que necesite canalizarla en una entrada de un blog, melancólico, pero mío.

Antes de irme debo decir que lo extraño, pero que por nada del mundo voy a hacer caso a mis impulsos, porque ya aprendí: no debo llamarlo. Y mientras busco en mi cabeza un repertorio de excusas para no querer estar a su lado, pienso "Él jamás entendió mi lado oscuro".

Y la triste verdad es que quizás nunca lo vaya a saber.

martes, agosto 9

acedia acedia acedia

No es casualidad que en el humo ya no te enredes. De hecho, creo que lo más sano que pude haber hecho fue querer olvidarme de vos con burguesía barata y amor conformista.

Hay veces en las que me acuerdo de Nazca y Gaona, y no puedo evitar sentir adentro mío la felicidad que yo sentía cuando caminaba esas cuadras de tu mano. No había nada más bello en el mundo para mí que proclamarme tuya. Y hoy, con dedos furiosos y lágrimas que me rozan las pantorrillas, debo confesar que estoy feliz de que aquello haya acabado aunque la nostalgia me fagocite el cuerpo. Me siento así porque conocí el amor al lado de un Mago.

Y ni siquiera estoy preparada para escribir esto, pero nunca me imaginé que alguien en el mundo iba a amarme así. Y yo nunca pensé que iba a poder a amar a alguien de la forma en la que te amé.

Hoy estás mi amor, en mi corazón. Acá dentro. Latís cada vez que respiro. Yo sé que no te fuiste, pero cada día que pasa tu cara se va borrando de los suburbios de mi alma. Incansablemente estás presente, pero cada vez menos.

Y la verdad es que no entiendo si aquello me pone feliz o triste. Pero sé que si yo hubiese querido que fuera distinto, habría accionado acorde a ese deseo.

Y todo en esta vida crece. Y cuando se crece, se dice adiós.


Estoy cansada. Cansada de dudar. Cansada de pensar y no sentir. Cansada de recordar. Cansada de elegir.

Cansada de querer que las cosas funcionen.
Cansada de que mi veneno arruine todo.
Cansada de no poder hablar.
Cansada de no poder ser consciente.
Cansada de no poder ser.

Cansada de estar atada al pasado.
Cansada de estar atada al puterío social.
Cansada de estar
Atada
A los deseos ajenos.


Cansada de no poder pensar en mis necesidades.
Cansada de querer ver tus ojos verdes.
Cansada de necesitar ser una nena y necesitar que me abracen. Todo el día, toda la noche.
Cansada de querer llorar.
Cansada de mí.

Sabiendo nada acerca del todo

Promesas volátiles. ¿Dónde se fueron?
Cuando la cabeza zumba y la mente parece irse por un agujero negro cada vez que pensamientos ausentes de contenido vuelven como excusas ante la desesperación: respira.
Cada vez que la tristeza se instala y parece infinita: respira.
Cada vez que tu alma parece estar cada vez más lejos del cuerpo, y la ansiedad sobre el futuro se hace intensamente insoportable: respira.

Respira, que para algo estás viva

lunes, agosto 1

estoy cansada

Cabezas que promueven pensamientos programados. Se parecen a televisores transmitiendo ficciones mexicanas baratas, con bajo nivel de producción. Pero siempre, siempre terminan triunfando.
Aquellas ficciones no están conformadas por amor, sino por acuerdos sociales patéticos que alguna vez fueron creados para convivir en sociedad.
Pero en las sociedades se instalan los cánceres de la humanidad; tumores incurables que reprimen los corazones y las mentes de cualquier ser.
Nos dejamos llevar dentro de la corriente de el discurso de lo cotidiano, de lo ficticio, de lo barato y de lo conformista. Y todo eso sucede mientras pagamos con nuestra libertad el precio de vivir dentro de la normalidad.

jueves, julio 28

El miedo a dar de más es el equivalente al miedo de no recibir lo que esperamos. ¡Porque tanto duele ilusionarse! ¡Tanto duele crear esas ficciones que zumban en la cabeza y que luego parimos esperando obtener de ellas algun beneficio económico! (Económico entendido como el intercambio de flujos).

Y ya me quedé sin ideas. Porque pensé.

Pero necesito que me cuiden hoy. Y no. No te lo pienso decir. No me pienso rebajar a la necesidad miserable de tener que tenerte cerca. Porque yo soy fuerte. Mentira. Soy una niña-mujer. Débil y fuerte. De aire de fuego de tierra de agua. De distintos gases. Plasmática Liquida Sólida Gaseosa.
Niña-mujer brillante. Jugando, a veces. Siempre compleja. Siempre infeliz-feliz. Siempre buscando el camino de la intuición-corazón. Siempre buscando ser yo.
Siempre amándote, en secreto, con pocas plumas y con una atormentada capacidad para volar. No vaya a ser cosa que termine con el corazón roto. Me das miedo.
Suelto una lágrima por ese miedo. Perdón. Es que soy una niña.
Pero te amo, siempre en secreto. Siempre en cautiverio.

miércoles, mayo 18

Un agujero en la rutina es el placer desesperante de andar espacio entre medio de un tumulto de gente que camina apurado queriendo llegar a un lugar que no es más que una ficción.
Es un oasis en medio de un desierto, donde el agua es potable y los peces se regocijan en ella; quizás felices de poder estar respirando.

Buscarte en el absurdo es

Buscarte en el mismo desencuentro,
en el que jugamos y en el que me enriedo,
es la dosis perfecta,
para luego llegar al éxtasis de displacer,
cuando termina la semana.

Y entre mil caras intento espiarte,
en el reflejo de los vidrios,
en lo banal de las relaciones humanas,
y en lo absurdo de los sentidos.

¿Cuándo vas a dejar de ser carne?
¿Cuándo va a ser el maldito día en el que te conviertas en polvo?

Me gustaría encontrarte,
dando pasos con tus pies mirando para adelante,
pero siempre enredado en la incertidumbre,
y que ella contenga un nudo,
y que en ese nudo,
este yo,
sonriendo del dolor.

Tus ojos risueños ya no miran a mi cielo de madera,
ni tu cuerpo se acuesta ya en mi caótico colchón,
pero yo te sigo pensando,
en este día,
y cada día,
que mucho guarda de absurdo,
y poco de coherencia.

jueves, mayo 5

honeymoon

Quién iba a decir que el laberinto nos llevaría a los dos agarrados de las manos hasta la salida.
Salimos eyaculados de la vida, queriendo escapar siempre de los monstruos que tanto nos pertenecen y nos definen.

Leo tu libro, pero sé que no puedo leer entre líneas. Y me da placer pensar que vos querés hacer lo mismo conmigo.

Porque a fin de cuentas ambos estamos lastimados.





miércoles, mayo 4

No soltarte es mantenerme para siempre ante la expectativa angustiosa de que quizás algún dia vas a volver.
¿O causa más dolor hacerme responsable de mis sentimientos?

martes, mayo 3

Me gusta salar las heridas,
Porque es ahí donde te encuentro.

En un agujero negro
O en la estación de el subte.

En una foto
O en una lágrima.

En las cuerdas de una guitarra
O en el perfume de un extraño.

Me gusta encontrarte siempre en los lugares más recónditos. Allí donde el sentimiento asfixiante de tener un nudo en la garganta se entremezcla con el amor.

Me gusta tener delirios de vos, porque al escuchar una canción, me embriago hasta no querer sentir más dolor.

Me embadurno
hasta llegar a la cima, porque es ahí donde mis pulmones ya se sienten libres para poder respirar, y mis labios se alistan para besar una y otra vez a una boca deseosa de comerme, la cual quiero apropiarme, solo de a momentos, cuando el placer de la independencia no me aconseja al oído verdades que a esta altura mi Yo parece dilucidar.

No Acabar

Miramos al reloj
Que está deseoso de verme partir.

Pero siempre queremos más,
Burlar a los enigmas,
Dudar por que sí.

Excediendo nos estamos buscando,
Para poder ver el cielo rosa por las mañanas,
Y cuestionarnos por las noches.

La tranquilidad me deja alimentarme pacíficamente.
No hay demasiados agujeros negros por los que preocuparme.

Y si, todo fluye
En su debido cauce
Y desembocará
En algun lugar
Que todavía no conozco
Pero que ojalá sea algo asi
Como un paraíso.

20 Abril

Vibrando a distintas ondas nos encontramos,
Para seguir forzando algo que tiene fecha de vencimiento,
(Si es que nada en nuestro interior muta).

Y es que lo que querés de mi es nada y a la vez es mucho.

Me encuentro a mi misma nadando en un lago de deshielo, completamente indefensa, y viendo como tu energia bestial se apodera de mi.
Y yo, inmóvil, ya no puedo rescatarme del placer que me produce que intentes que sea tuya. Mi lado oscuro no se apiada de mi, pero si lo hace la razón.

Quisiera volver a verte a tus ojos, hermosos por naturaleza, para demostrarte que nada en mi cambió.

De algún día de Abril

A veces volves como un rayo. Y me olvido.
Penetrás en mi tierra seca como si fueses agua de lluvia.
Mis pensamientos entran en el núcleo de tu boca deseosa de comerne.
Y antes de pensar en vos, siempre siento olor a ozono. Como si se estuviese acercando una enorme tormenta.

El destino hizo que él quiera escucharme. Ya no hay sadismo. Hay amor, simplemente.

Dejo mi cuerpo tendido en su cama, y me propongo soñar.
El, atento, se inclina ante mi y ofrece su cuerpo como escudo ante el dolor y la ansiedad. Se tira como un guerrero ante el campo de batalla.
Y pienso, que quizás a el lo quiero de distinta manera.
Pero que pena que todavía sigas siendo mi amor.

jueves, abril 21

En este momento
aparece el guión
la coma
el punto final.

En este momento
me derrito
pensando
tocando
me.

En este momento
no hay mejor recuerdo
que tu virilidad
y tu dureza.

En este momento
quiero que sientas
lo que tengo adentro
lo obsceno
lo oscuro
lo que nadie más ve.

En este momento
te grito
te hago sombra
te repito más de mil veces
lo que deseo
lo que fantaseo.

En este momento
sos un hombre.

En este momento
respirás
tocás.

En este momento
me decis palabras
que rozan la dulzura
lo derramado
y lo acabado.

En este momento tocás mi cintura
todo va y viene
todo da vueltas
y ya no veo más.

En este momento
somos bestias inundadas
en el placer
en un agujero
en lo que debería ser
y lo que no.

Y lo más hermoso
lo mas gracioso
se funde en nosotros
y siempre volvemos.

Siempre volvemos a la pausa.

lunes, abril 18

De el veintisciete de Marzo

La exhigencia de ser solo tuya,
Y el misterio de no saber cual es tu cara detrás de la puerta.

Los colores colgados:
En las paredes geométricas,
En tus cuadros.

Me transportan a otro lugar.

Explosión de mi mente al tocar tu cabeza,
Y la calidez que siento en el cuerpo en tus besos dirigidos a mi frente.

Cerati y el tabaco.
La tristeza y el perdón.
La máquina en mi cabeza que me afirma que vas a volver.

Querer ir siempre más alla,
Para poder hacer el amor en alguna nube.
Y eso que no existe.

Lo efímero del amor.
La pobreza que hay en los hechos.
Lo que te falta.
Lo que en verdad me falta a mí.
Y la indecisión.

Tu actitud sangrante hacia mí.
Mi alma un poco rota,
Por necesitarte.
Por angustiarme.
Por no querer que seas mío.
Por perder la cabeza.

Perdón. Pero no te puedo dar nada.
Y yo sé que no podés aceptar las cosas como te son dadas.







domingo, abril 17

Imposible es el pase a otro mundo

¿Hay alguna excusa que se pueda expresar en palabras hoy?
¿Hay algo que cambie la calidez de la humedad y la transforme en un viento árido?
¿Hay algo que pueda poner play a los sentimientos pausados?

Los pies conducen hasta la plaza, y la cabeza piensa en otros besos. Imagina con encontrar a otro poeta. Mientras esto sucede, la cabeza también piensa en el guitarrista extramundano que explota de amor y en el pintor de múltiples mundos posibles perseguidor perseverante del esfuerzo por sacar el afecto de guaridas subterráneas.

A ninguno amás ya.

El cuerpo suda, pero no por estar practicando el salvajismo. Sino que por los poros se filtra la angustia en agua. La incertidumbre se vuelve física apenas los pies pisan la calle. Ya no hay risas, mates, rondas ni juegos.
La cabeza vuelve a dar vueltas en la misma calecita y sigue sin poder agarrar la sortija que tiene acceso a el mundo de la conformidad emocional.

sábado, abril 16

El silencioso dolor de saber que estás,
Y que a la vez estás ausente.
La sombra de tu silueta en mi pared ahuyando,
Pidiendo a gritos desconsolados algo que no llego a entender.

Cada vez estás mas lejos, mi amor.
Pero está bien así.
Hoy me siento bien.

Voy a necesitar acostar mi cabeza en tu pecho.
Y que me cuides.
Que me cuides.

Pero ya no vivo a través de vos
Hoy soy más fuerte.